Sexo, mentiras y cintas de video

La película ya tiene unos añitos (1989). Aviso, la voy a destripar un poco.

Los protagonistas son 4: John, un yupi al más puro estilo ochentero, abogado, egoísta, mentiroso e infiel, su mujer, Ann, la perfecta esposa, guapa, discreta, conformista con su situación acomodada, Cyntia, la hermana de esta, extrovertida y sexualmente liberada y un amigo de la universidad del yupi, Graham, guapo a la par que enigmático.

El yupi pone los cuernos a su mujer con su hermana, el motivo de él, que está más salido que el pico una mesa y su mujer no satisface sus instintos (aunque yo creo que eso no le importa mucho, la verdad).Y el motivo de la cuñada es la envidia y cree que de esa forma se venga de la hermana guapa y perfecta. Ninguno de los dos son santos de mi devoción, egoístas y vacíos.

Ann va al psicólogo, que es hombre ¡Error! A los hombres que los escuchen hombres y a las mujeres que las escuchen mujeres. En este caso el psicólogo no se sabe si le sirve de mucha ayuda o no, pero de esa manera conocemos más el personaje de ella …

Cuando Graham regresa a la ciudad después de 9 años, pide a su antiguo amigo que lo acoja en su casa hasta que encuentre algún sitio donde vivir. John le dice que si, sin consultárselo antes a su mujer, total, para qué.

Ann se molesta y con razón, que de repente entre un extraño en su casa y encima le tiene que ayudar a encontrar piso, aun así acepta sumisamente. Mientras tanto, en su ausencia, su marido y su cuñada se lo montan en su casa.

Entre Graham y Ann se crea una extraña conexión, ella le confiesa que no tiene ningún interés por el sexo, y que no ha tenido nunca un orgasmo y él le confiesa que es impotente.

La hermana «díscola» siente mucha curiosidad por este nuevo personaje y aunque a su hermana Ann no le hace gracia ese interés, esta decide ir a hacer una visita a Graham a su piso.

Graham tiene un «pequeño vicio», graba a mujeres en video hablado de sexo, su primera vez, sus gustos y lo que ellas estén dispuestas a mostrarle, luego él, vuelve a ver estas cintas, buscando algún tipo de excitación voyerista.

La hermana de Ann ve esas cintas y pregunta para qué son, y de motu propio decide ser grabada y se masturba delante de él, se lo cuenta posteriormente a Ann, que se escandaliza, ya que no le parece bien el comportamiento ligero de su hermana.

Por un pendiente que aparece casualmente en la habitación de matrimonio, Ann descubre que es engañada y por quien. Y en un arrebato, no sé si de venganza, visita a Graham y le pide que le grabe también a ella.

Ann llega a su casa y su marido, acostumbrado a que ella esté esperando en casa, está removiendo Roma con Santiago para saber donde se encuentra.

Ann le pide tranquilamente el divorcio, sin escenas ni dramas. Cuando su marido se entera de que ha estado en casa de Graham y ha grabado una de sus cintas se muestra indignado, el infiel agraviado solo quiere venganza, su amigo le ha tocado «su propiedad».

El giro más importante para mí, es la cinta que graban Graham y Ann y que su marido ve con ansias de encontrar una infidelidad que oculte la suya y tenga una causa para su indignación de macho agraviado.

Graham pregunta a Ann, sobre sus pensamientos más íntimos, y descubren así, su atracción mutua, pero en un momento dado se da la vuelta a la tortilla y es Ann quien empieza a interrogarle, Graham queda sorprendido al perder el control de la situación y ser de repente, el observado. Tras un acoso verbal por parte de ella salen a relucir los miedos y frustraciones de él, y entonces, ocurre la magia, la escena más sensual y sexi de toda la cinta, como, con solo los dedos de ella tocándole el pelo, pueden excitar más que cualquier escena de sexo.

Creo que la idea central, lo que a mí me transmite, es la falsa sensación de los protagonistas en controlar la situación de sus vidas, aunque no tengan la felicidad completa. Los infieles con las mentiras que dan a los demás y a ellos mismos, la esposa perfecta que prefiere que todo siga igual antes de arriesgarse a modificar algo de su vida, aunque eso fuese para su bien y el mirón, que cree controlar su instinto depredador, mirando y grabando a mujeres extrañas, que muestran su mente y su cuerpo con la intención de agradar al varón que las observa.

Propósitos

Alguien adjudicó que el 3er lunes de enero era el día mas triste del año, por la climatología (países del hemisferio norte, entiendo),la cuesta de enero, el dinero que nos hemos gastado en navidad, que el vaquero no nos entra por los roscones (son muy malintencionados ) y porque los propósitos que nos propusimos a principio de año, ni nos hemos planteado empezarlos.

Vamos a dar una vuelta de tuerca a todo esto, yo este año me he puesto muy pocos propósitos, por no decir ninguno, a mitad de diciembre me dije que tenia que escribir más y mira a que fecha estamos. En el gimnasio voy bien pero no estoy satisfecha del todo,como que me siento estancada.

Cada cual tiene sus fallos, yo tengo el de empezar y no acabar. ¡ No rematas! Me decía mi madre, cuando después de fregar los cacharros no recogía los restos de comida del desagüe de la pila… En fin.

Mi propósito de este año es, rematar todos los flecos de cosas que tengo empezadas por ahí (ufff me estoy agobiando) y los que empieze,terminarlos.

Dado que nuestra vida es una mezcla de montaña rusa y noria, una por los altibajos y la otra porque pasas una y otra vez por los mismos sitios y te paras en donde no quieres estar, los propósitos también fluctúan.

Pararme a escribir ya ha sido un gran paso para mi, nunca era el tiempo para sentarme al ordenador, es como que tengo que visitar a mi tía, que la tengo pared con pared pero nunca toco su puerta, y llevo así desde antes de navidades, que si no tengo tiempo, que ahora estoy con gripe y físicamente no me encuentro bien….escusas varias.

Pues tengo muchas cosas que contar, pensamientos que he ido sopesando sobre situaciones que me han pasado y que me gustaría soltar al aire por si a alguien le puede servir, o no.

Habitar el vacío

Creí que mi casa estaba limpia, limpia de sus cosas, de su olor, su energía,pero no. Quedaba un espacio, el muro de la vergüenza, la parte de la casa que perteneció a mi tía María don de él gravaba sus videos e instaló su gimnasio. Una gran pared de adobe, a medio desmoronar estaba tapada por una gran lona negra y el suelo estaba cubierto con un suelo antideslizante también negro. En su día lo fregué y cerré la puerta. Con el paso de los meses me di cuenta de que nunca entraba ahí, me seguía recordando a él.

Empecé a tener una conversación imaginaria con mi tía, y le di la razón, desde que el novio de mi amiga Montse me venía a visitar cuando estaba con la pierna escayolada antes de quedar con ella, y al año siguiente empecé a salir con él (todo esto hablado con mi amiga, que hacía tiempo que ya no estaban). Mi tía no decía nada, solo desaparecía, yo creía que le tenía manía y hasta ahora no caí en su desaprobación, ella lo estaba viendo y nunca me dijo nada.

Justamente en esa parte de la casa es donde dejé que mis novios hiciesen salto de valla con mis límites, uno de ellos puso un hidropónico con marihuana, otro decidió por mí y por mi madre en una obra que se estaba haciendo y esté último se instaló como si fuese su casa pero sin pagar ni un duro, que pidiese un crédito y que lo arreglase todo me decía…

Ayer tomé una determinación, quité la lona negra y el suelo de plástico, salió a relucir el muro y el suelo desgastado y mucha tierra y polvo también, volvió a ser un espacio crudo.

Cuando lo limpié extendí una esterilla y me tumbé en el suelo y habité ese vacío y lo hice mío. Las lágrimas salían solas de mis ojos y sentí una paz que llevaba tiempo anhelando.

Puto scroll

El scroll acaba con la creatividad, ya lo he dicho.


Ese desgraciado que inventó ese método de ver videos cortos sin fin, que le vi en un documental en su mega casa diciendo que estaba muy arrepentido de haberlo creado… el scroll es un invento del demonio y los videos cortos de 15 segundos también.


Menos mal que lo de las redes sociales me ha cogido ya mayor, si no estaría más enganchada que un yonqui al camello. Más de lo que ya estoy.


Es que no sirve ni para dejar el encefalograma plano, cuando dejas el móvil después de 2 horas perdiendo el tiempo el desasosiego que me crea es brutal.


Y mira que hay gente buena en las redes: músicos, artistas, decoradores, humoristas, pero como consumes menos de un minuto de lo que hacen, según les ves se te olvida, hasta que el algoritmo ve que te quieres ir a la cama y te lo vuelve a sacar.


En una mente adulta que se ha criado rebobinando una cinta de casete con un boli Bic para no gastar las pilas del Walkman no causa tantos daños cognitivos, digo yo, que no soy científica… A mí me basta estar un día sin abrir Instagram y volver a pensar con normalidad. Para mí, pensar con normalidad es: Tengo que hacer 3 tareas y no he hecho ninguna,y se me ocurrren 4 ideas que me parecen geniales, pero que a lo mejor 1 de ellas llega a término y las otras se quedan pululando en el abismo.

Yo antes decía, siempre me quedarán los videos largos de Youtube… ¡Pues no! También se les ha ocurrido la genial idea de poner videos cortos. Y ahora me veo incapaz de ver más de 5 minutos de un video largo, también te digo que hay algunos que te prometen que van a ser interesantes y luego resulta que son una bazofia.


Lo cierto que hoy me propuse no abrir el Instagram y los dedos y las ideas las noto sueltas, con ganas, yo me entiendo.


A lo mejor en un futuro, aunque creo que ya existe, pero no se le da mucha promo (por lo que sea), saldrán chicos y chicas en clínicas tipo proyecto hombre, pero quitándoles el móvil y teniendo que hablar entre ellos cara a cara, el mono está asegurado.


Otra opción es el apagón tecnológico, los de la generación X no tendremos problemas, los milenial les joderá, pero se adaptarán más pronto que tarde, pero, los de después del 96, lo iban a pasar muy muy mal… eso o el meteorito, ahí lo dejo.

A veces llega un momento que te haces viejo de repente

No hace falta estar 2 horas en el cine para que te cuenten una historia que te haga reflexionar.
De unos años atrás la industria cinematográfica pensó que meter al usuario 2 horas o más en el cine estaba bien, no sé qué lucha tenían con los videoclubs o cuál era el tema.


Pues no hace falta tanto tiempo, puedo tragarme 2 horas y media de una película de superhéroes y quedarme igual que estaba o ver una película de 1 hora y media y salir con un montón de preguntas y reflexiones.


Blockbuster o cine de autor… esa es la cuestión. Tengo que decir que ni todas las cintas de Blockbuster son malas ni todas las de cine de autor son buenísimas, porque me he tragado cada truño…


Por ejemplo, una película que va de superhéroes te puede hacer reflexionar. Michael Keaton hizo de Batman en los 80, con una gran banda sonora hecha por Prince, para mí una joya. Pues en 2014 hizo una película que se llamaba Birdman, de un actor que se creyó que él era el personaje que interpretaba, en blanco y negro, rodado en una falsa única toma, música de Jazz que te hace estar más metida en la película. Reconozco que no es para todo el mundo, de hecho, si un fan de películas Marvel le metes a ver esta peli,sale a los 5 minutos echando pestes. Pero, ¿es o no una película de superhéroes?


Otra muy buena de superhéroes, El protegido, con Bruce Willis y Samuel L. Jackson, sin grandes efectos especiales y te cuenta como se crea al héroe y el antihéroe o villano, como el yin y el yang, para que exista la luz hace falta la oscuridad.


Me he visto todas o casi todas de los Xman y muchas de los vengadores y la verdad es que estoy muy saturada. Hay que saber cuando dejar de estirar el chicle.

Y como dijo Serrat, no sé por qué me ha venido a la cabeza, prefiero, un bombero a un bombardero, un buen polvo a un rapapolvo y un Siux al séptimo de caballería.

Un nuevo comienzo

Y vuelta a empezar. Desde el 1 de mayo estoy otra vez soltera, podría ponerme a despotricar sobre el tema, pero paso.

Solo decir que estoy haciendo lo que me apetece, que es estudiar algo que me encanta, ver películas de cine independiente en versión original y arreglar mi casa.

Y de cine es de lo que me gustaría hablar ahora. Harta (muy harta) de películas de acción, de» trufas tu furius»y demás mandangas que te dejaban el cerebro como un sirope de fresa pocho, me di de baja de Netflix y de alta en Filmin.

Puedo decir que estoy amortizando el cambio con creces. Cada noche me veo una película, algunas ya las había visto y otras siempre las quise ver, pero lo las encontraba en otras plataformas. Como sigo en terapia, que gracias a ella pude romper con la relación que tenía y empezarme a quererme de verdad, busqué por internet películas que se tratara la relación de pareja desde un enfoque sano. La primera que me salió fue «Cuando Harry encontró a Sally», ya la había visto hace muchos años y a penas me acordaba. Tengo que reconocer que los diálogos son geniales, escritos por la escritora y directora Nora Ephron (Algo para recordar , Tienes un email tambien son de ella) .

Tanto Sally como Harry están en una discusión constante de que si un hombre y una mujer pueden ser amigos o no, claramente la respuestaa salió que no, sobre todo si uno de ellos se siente atraído sexualmente por la otra persona. Aunque lo intentaron, fueron amigos durante años y gracias a esa amistad consiguieron tener un amor sincero.

Otra película que me gustó mucho fue «2 en la carretera» con Audrey Hepburn y Albert Finney, a través de flashback se va viendo las idas y venidas de su relación.Ya me explayaré con esta peli mas adelante.

Siento predilección por los años 60, su decoración, los paisajes y esos diálogos tan vibrantes y entretenidos.Desgraciadamente no hablo de cine español,los 60 y 70 en España fueron muy casposos,se salvan muy pocas cintas.

Cuando apago el ordenador y me voy a la cama, me quedo pensando y al día siguiente sigo dando vueltas al tema, si yo hubiese hecho esto o lo otro, o si ese personaje hizo bien o hizo mal.

Ya seguiré escribiendo sobre otras películas que vea y que ya he visto, aviso que las voy a destripar y que daré mi opinión y lo que me hicieron sentir.

El mensaje

El mensaje te llega cuando estás mentalmente disponible a escucharlo, me explico.

Desde pequeños estamos bombardeados de mensajes, positivos y negativos, de la familia o del exterior. Algunos de esos mensajes calan dentro de nosotros, igualmente de forma positiva o negativa. Con unos avanzas y con otros puedes acabar en terapia porque te han hecho muy difícil la existencia.

Luego están los mensajes motivacionales, charlas Ted, o algún gurú de turno que te repite una y otra vez como cambiar tu vida para ser feliz.

En estos últimos días, me han llegado varios mensajes, no creo en las casualidades, uno era de un chico con parálisis cerebral que le han operado ya 50 veces y otro de una película que llevaba para verla mucho tiempo, pero nunca encontraba el momento, se llama Nyad.

Hay gente que se queda en la superficie, se emociona con la positividad de Roque, su valor y coraje o la sra mayor que cruzó el mar con la ayuda de sus brazos y piernas y luego lo olvidan y vuelven a sus pequeñas miserias sin que el mensaje les calara algo.

Oyendo a Roque me vienen las creencias budistas de vivir en el ahora, sin descuidar el mañana. ¡Actitud positiva siempre! Es que esa frase es de enmarcar. Me emocionó su entrevista, de como se tomaba la vida él y su familia. Y ahí lo entendí todo. Roque es un ángel, que viene a darnos un mensaje, positividad hacia la adversidad y fluir ante las cosas que puedan ocurrir y no podamos controlar.

Cuando vi la película basada en la nadadora Diana Nyad, que realmente desconocía la vida y logros deportivos de ella, me cautivó. Una mujer que ha dedicado toda su vida al deporte, que se da cuenta de que la edad de las velas de la tarta no le representan, y que todavía tiene mucho que decir. Tiene un reto que cumplir antes de abandonar esta existencia y es nadar en mar abierto entre Cuba y Estados Unidos. Si ella pudo con 65 años, ¿Cómo no voy a poder yo con 52?

Por eso digo que son ángeles, y no por eso quiero decir que sean perfectos, o que haya que idolatrarlos como seres sobrenaturales, son humanos, con sus egos, sus defectos, y sus virtudes.

Y hay muchísimos mensajes que todavía tengo que asimilar, amor propio, liderazgo, como dirigirte a los demás y como quieres que se dirijan a ti…

Y si miramos a nuestro alrededor estamos rodeados de ellos, vienen a darnos fuerza, positividad, coraje, a no rendirnos nunca, y no es casual que todos tengan una minusvalía o una edad en la que tendrías que estar pensando en la jubilación, su ejemplo es su propia vida, no puedes predicar algo que tú no has vivido en tus propias carnes. Ellos no piden ciega admiración ni lástima, quieren que te mires en el espejo y te digas: yo puedo.

Mujer desnuda con medias naranjas

Acabo de leer un reportaje de un pintor, Egon Schiele, en él, se expone que los desnudos de sus cuadros a día de hoy, terminando los primeros 25 años del siglo XXI, siguen siendo censurados, poniendo como ejemplo al cuadro de mujer desnuda con medias naranjas. En él se puede apreciar una mujer posicionada de frente al espectador mirando hacia un lado, con la única vestimenta que unas medias, como el título del cuadro indica. Pero ¿Por qué se sigue censurando los cuadros de desnudos de este autor? Porque ahora, más que nunca, nos negamos a ver la realidad.

Ahora, puedes ver mujeres desnudas en cualquier lugar, plataforma o revista. Son mujeres guapas, la mayoría han pasado por el quirófano para tener los pechos más bonitos, los glúteos más redondos y los labios más voluptuosos. Las niñas y mujeres quieren ser como ellas, empiezan poniendo filtros de belleza en sus fotografías y en cuanto tienen dinero se operan para parecerse a ellas. Esto no es nuevo, los cánones de belleza existen desde que el mundo es mundo, desde que existe la necesidad de gustar a otro, sea del sexo opuesto o no.

Pero este cuadro muestra a una mujer real, el autor no busca una belleza para gustar, solo expone la realidad. La mujer que se muestra, es bella, tiene un cuerpo bonito, pero le da igual lo que piensen otros, de hecho ni siquiera mira al frente. El rictus de su cara demuestra su carácter fuerte y determinado, no es sumisa. La sociedad a día de hoy no está preparada para una mujer así.

Este cuadro, como todos los de este autor, han sido analizados hasta la saciedad, pero hoy le ha tocado mostrarse frente a mí, retándome, porque lo que me muestra es algo que yo anhelo, el autoerotismo, la ausencia de la necesidad de gustar al otro, solamente gustarte a ti.

Volvemos a otro discurso manido, el de que a las mujeres se nos inculca que tenemos que gustar a los otros, las modas y la publicidad bombardeándonos todo el tiempo, para que odiemos nuestros cuerpos y nos sometamos a todos los tratamientos de belleza posibles para alcanzar esa perfección que nunca llega.

Con la edad madura te das cuenta de que eso a los hombres les da igual, ellos solo buscan sexo, algunos tienen unos cánones más marcados y otros es a la primera que les diga sí.

Ya una tiene una edad y mira para atrás todas sus fases, la de querer gustar a todos teniendo los más absurdos complejos, la de estar hasta el moño de una relación tóxica y mandar todo a la mierda, otra fase de falso subidón de ego y tirarse a todo lo que se menea (con mis cánones, claro) y otra más serena de estar a gusto con la persona que quieres y te quiere.

Peeeeeeeero, a los 50 llega la menopausia. Ahora se empieza hablar mucho de eso, no sé si es porque somos muchas en esa edad o el algoritmo de IG me lo manda (quizás sea más por lo segundo)

Creo que se está frivolizando mucho esa etapa, como casi todo lo que nos ocurre a las mujeres. Es un reseteo brutal, tus hormonas, tu cuerpo y tu mente se vuelven locas, te replanteas todo y si ya llevas arrastrando pequeñas depresiones que llevabas tapándotelas a ti misma años, salen a la luz, todo junto como una piñata en un cumpleaños. Yo en mi caso llegué hasta el fondo de la piscina y ya no era de color azul cielo sino de un color verde oscuro tirando a marrón.

Lo mejor que hice en ese momento es pedir ayuda psicológica, y me ha ayudado mucho, pero no lo es todo, me queda mucho por transitar.

De repente te das cuenta de que ya no quieres gustar a otros hombres, te la suda ampliamente (Y menos mal que tengo pareja porque me pasa esto sin pareja y me quedo sola ya para lo que me resta de vida, y tan feliz) pero al desaparecer esa necesidad deja un vacío existencial y muchas preguntas. Ya no te ves igual en el espejo, bueno sí, los complejos siguen estando, la diferencia es que ya no te interesa estar más delgada o más guapa para otros.

Entonces llega otro discurso,» Vístete para ti, gústate a ti misma»… Muy bonito, pero, no es tan fácil.

Y ahí está ella, delgada, desnuda y mirando para otro lado, con un rictus serio, desafiante. Y me acuerdo de la actriz Emma Thompson en su película «Buena suerte, Leo grande», (que por cierto no he visto)en la que habla del desnudo de la mujer madura, sin artificios, gustándose a sí misma.

En un anuncio de cápsulas para disminuir los trastornos de la menopausia (sofocos, falta de libido, sequedad vaginal…)sale un señor, supuestamente doctor de algo, diciendo que en esa etapa se produce una desconexión entre los ovarios y el cerebro y por eso es nuestra falta de libido y que tiene que ser el cerebro el que tome las riendas de nuestra sexualidad o sensualidad. También te digo que ese es el mensaje que me llegó a mí o lo que le entendí.

Y como en el reseteo de un ordenador me encuentro yo, como tantas mujeres de mi edad, con más o menos conciencia, haciéndose cargo de que ya no van a volver a los valores de fábrica que o le instalas el programa «Ana 5.2» o el programa Ana 5.3 no funcionará correctamente, en términos reales, sentirme bien conmigo misma.

¿Cómo se llega a ese estado de conciencia? Estoy trabajando en ello.

Nada

Vivimos en una eterna agonía, con el miedo a la carencia. Miedo a quedarnos sin dinero, sin trabajo, sin pareja, sin coche, sin casa.

Ese miedo es el que mueve el consumismo salvaje donde estamos sumidos ahora. Pero ¿que pasaría si nos lo quitasen todo? Nada.

No estamos preparados para asumir el vacío inmenso de la nada. Nada que hacer, nada que decir, ni donde decirlo, nada que escuchar, salvo nuestra propia voz interior.

El 28 de abril me encontraba en el ordenador haciendo un trabajo de dibujo con AutoCAD, tenía que entregarlo antes de las 12 de la noche de ese mismo día, de repente, se apagó todo. No había luz, y el tel. no funcionaba, cobertura cero.

Pensé, bueno, el programa tendrá autoguardado, voy a ducharme ahora que el agua del termo todavía está caliente.

Lo siguiente que pensé es que me tenía que ir a trabajar, y, recién duchada con el pelo aún húmedo, abrí la puerta de mi casa para preguntarle a mi Tía Lupe que vive al lado, si ella tenía luz. Cuál fue mi sorpresa que estaba ella, mis primos y otra vecina. Todos me dijeron casi al unísono que el apagón había sido nacional, y que Portugal y Francia también lo estaban sufriendo. Ahí se me cerró el estómago, como cuando se cierra una ostra.

Lo primero que pensé antes de ir al trabajo es ir a ver como se encontraba mi madre, cuando llegué a su casa busqué el transistor de mi padre, ya que lo único que funcionaba era la radio.

En menos de 30 minutos retrocedimos a 1940, mi madre y yo en la mesa de la cocina oyendo las noticias: que nos quedásemos en casa, que las carreteras estaban colapsadas… Le dije a mi madre, míranos, estamos como cuando la abuela decía: ¡Están radiando el parte!

De lo que pasó después, cada uno tenemos nuestra propia historia.

Teorías conspiranoicas dicen que esto fue un experimento, pues creo que no les salió del todo bien.

¿Qué pasa cuando te quitan la conexión de la Matrix? Pues que te reconectas con la vida.

La gente salió a la calle, si querías saber de alguien no te quedaba más remedio que irle a ver a su casa, los niños cogieron la pelota, incluso alguno cogió un libro.

Las personas que tenían familiares lejos no les quedó más remedio que confiar en que ellos iban a estar bien.

Todo fue muy bonito, pero se olvidó al día siguiente. Al volver la electricidad nos volvimos a enganchar a la Matrix, vimos por Instagram como la gente tomaba cervezas en la terraza y estuvo en la calle hasta altas horas de la noche. Fin del espejismo.

Y vuelvo a la pregunta ¿que pasaría si te quedases sin nada?

Cuando pienso en la muerte, me la imagino así, te despojan de todo lo que tienes, hasta de tu propio cuerpo. Ahora entiendo el desapego que predica el budismo, la ausencia de lo material te hace conectarte con tu espíritu, tu esencia, tu interior.

Entiendo que, cuanto más apego tengas a las cosas y al dinero, el batacazo será mayor, y no depende si eres rico o eres pobre. Hay ricos que viven la vida con desapego y pobres que solo piensan en trabajar, acumular dinero y objetos que creen que les darán más felicidad.

Imaginemos que nos despertamos un día en una estancia blanca, sin nada, no tenemos luz solar, ni reloj. El tiempo y el espacio han desaparecido.

Entraríamos en pánico, ¿dónde estoy, que hora es, que ha pasado con mi familia y con mis amigos?, empezaríamos a hiperventilar, nos entraría claustrofobia, pasaríamos por todos los estados, angustia, miedo, desesperación, rabia, así, hasta el agotamiento y después, la Nada.

Llegar a ese estado es haber bajado al infierno, es enfrentarte a ti mismo, una lucha sin tregua, y no hace falta ser un alcohólico o un ludópata. Simplemente, un día te quitan lo que más aprecias o a lo que más te estabas aferrando, como si a un abuelo le roban su bastón.

Cuando consigues vencerte a ti mismo, cuando ves que ya no tienes que temer y pierdes ese miedo, eres como un águila, miras las montañas desde el pico más alto. Pero, no hay que confiarse, una cosa es no tener miedo y otra es no ser precavido, el mundo sigue girando y el principal motor de rotación, sigue siendo el miedo.

Señales de por ahí…

Sí, soy la tonta que cree en el pensamiento mágico, hierbas medicinales, señales del universo, cartas astrales… esa soy yo. Pero ayer, con la puerta del conductor abierta y mis cosas puestas en el asiento, fui a meter algo al maletero y al cerrarle, mi bolso saltó de un brinco del asiento al suelo del parking de mi trabajo. El impulso de la puerta que hizo que el bolso perdiese el equilibrio, pensé… Que sé yo, por darle una explicación lógica. Cuando llegué al parking de mi casa quise repetir la operación, el bolso en el asiento, pegué el portazo con la puerta trasera y ¿qué pasó? Nada. Pensé que eran cosas mías, el bolso estaría mal colocado y cayó por su peso… aunque yo juraría que saltó como saltaba mi perra cuando quería salir del coche, dando impulso. Hoy me encontraba mal ya desde la mañana, como mareada. Fui bandeando la situación como pude, pero cuando iba en el coche camino al trabajo me asusté, los ojos se me cerraban y no era por sueño. Hice el trayecto como pude, pero al aparcar pedí al universo que me lo pusiese fácil y no tuviese que maniobrar mucho, no me veía capaz. Encontré dos plazas vacías y aparqué de frente. Gracias universo. Como me estaba encontrado bastante mal fui al médico de mi empresa y me midió la tensión, la tenía alta. Me dio una pastilla y cuando me encontré un poco mejor me fui despacito a casa. La verdad es que estoy como si me hubiese pasado un camión por encima y como soy una hierbas, los Reels que me aparecen en Instagram son de decoración, humor y temas de hierbas, así en general. Uno de ellos me ponía, «pídele una señal al universo, modo de empleo»… y yo pedí que fuese en sueños y el mensaje claro, que eso de las metáforas y cosas de libre interpretación, pues no. El ordenador estaba con la pantalla apagada, moví el ratón y ¿qué me encuentro? La pestaña con el blog abierta y,

pio pio que yo no he sido, ya que no escribía nada desde noviembre creyendo que había perdido la forma de entrar a volver a escribir.

Pues aquí estoy, si esto no es una señal, que venga Dios y lo vea.

Escuchar sin juzgar

María y Lola se conocen desde el instituto, han sido siempre como uña y carne, iban a clase juntas, salían de compras juntas, los fines de semana iban a la discoteca, el martini con limón, los bailes, las risas en el cuarto de baño, los ligoteos con unos y con otros, hasta que María se echó novio.

Poco a poco se fueron distanciando, María quería hacer más cosas en pareja y siempre le decía a Lola que si tuviese ella novio, podrían salir los 4 juntos. Lola no le apetecía echarse novio en ese momento, y echaba mucho de menos a su amiga del alma.

María solo llamaba a Lola para contarle sus penas. Cuando había discutido con su novio, quedaban a tomar un café. María decía que él era un egoísta, que le iba a dejar y Lola, con toda su buena intención, le decía que ella valía mucho y se merecía algo mejor. María había tenido sesión gratis de psicólogo y Lola se iba a casa cansada y con unos problemas que no eran suyos.

Al día siguiente, Lola llamó a María, para ver qué tal estaba. María estaba pletórica, muerta de amor por su chico, su alma gemela decía. -Pero, María, ¿si me dijiste que era un egoísta, que no te merecía?

– ¿Yo te he dicho tal cosa? ¡Mentira! Luis fue superatento, me pidió perdón y me invitó a comer a un sitio superromántico. Lola, lo que tienes que hacer es echarte novio y no ser tan amargada y envidiosa.

María y Lola poco a poco fueron dejando de ser amigas; ya prácticamente no se hablan.

Jorge y Mario son amigos de colegio, como Paco, el Chino y Manuel. Los primeros cigarros, los primeros pedos, todo lo hicieron juntos. Pero ellos dos siempre han tenido más conexión.


Jorge mandó un WhatsApp a Mario, «María y yo lo hemos dejado». Al cabo de una hora, Mario estaba llamando a la puerta de Jorge con unas latas de cerveza y unas patatas fritas de la churrería de la esquina.

Entre lata y lata, Jorge, entre sollozos, le contaba a su amigo sus tristezas, de que se había dado cuenta de muchas cosas, que quería mucho a María, pero ya era demasiado tarde.

Mario, en silencio, bebía su cerveza y abría una lata a su amigo cuando se terminaba la anterior, asentía y daba pequeñas palmaditas a su amigo en el hombro.

De repente hubo un silencio incómodo, en ese momento Jorge se sonaba la nariz con un clínex.

Mario apuró la cerveza levantándose del sofá y le dijo a Mario. -Mañana he quedado con estos para ir a pescar a la charca. ¿Te vienes? Jorge dijo:- Pero si no tengo caña…

-Da igual, yo te dejo una y total, para lo que pescamos …. Ja ja, ja. Y ves cómo ha tuneado el chino su coche, lo que nos pudimos reír el otro día. Mañana a las 5 te estoy llamando a la puerta, que hay que ir tempranito a pillar sitio.

Se dieron un largo abrazo, y Mario le recordó: – A las 5 estoy aquí y si estás en la cama te saco de los pelos, ¿ehhh? Dándole una palmada en la cara y otro abrazo, se despidieron.

No hay que ser muy listos para saber que, a día de hoy, siguen siendo buenos amigos.

No todos los hombres son como ellos, porque a las mujeres nos enseñaron a comunicarnos y nos dieron permiso para llorar, pero a los hombres no.

Quizás tengamos que aprender nosotras de ellos y ellos de nosotras. Ellos a hablar más, a expresar lo que sienten, y nosotras a hablar menos y a escuchar sin juzgar.